
Desde mi ventana vi caer una pequeña llovizna que termino por botar las hojas del arból que me mira desde abajo.
Las calles se veían tan húmedas y grises, y a pesar de verlo caminar alejándose de mi no estaba triste. Lo había visto irse tantas veces, con su vida llena de problemas inventados y razones/excusas para no quedarse, para no darme otro abrazo.
Camina con su paso firme y la cabeza llena de ideas, seguramente alguna provocado por nuestra conversación, pero conociendolo deberá pensar que va a ser igual que la anterior... "un par de días sola y se le va a pasar", sólo necesita su espacio.
Cuando lejos de eso, yo gritaba con mis ojos para que me dijera que no se iba a mover de mi lado hasta solucionar todos los temas pendientes, que ibamos a estar bien y como otra veces ibamos a pasar esta etapa.
Pero se fue a arreglar sus problemas fundamentales.
6 comentarios:
que lindo!
Qué gueón más latero. Que se vaya nomás.
(Mi gato es entero metalero también. Le voy a comprar de regalo la dentrá pa' Megadeth. Yo no voy ni cagando!, aunque me encantan los chascones)
Al leerte recorde esos enojos que hacen tanto pensar... Si vale la pena seguir amando.. seguir intentandolo...
Ufff ...
mmmmmmmm.. ¡¡¡que se vaya a la chucha!!!
Socita
Le tenemos nuevo test.!!
Y recuerde que pal frío
el copi copi es calentito…
Saludos,
The Yeguas.
vuelvo a tu rincón y espero lo que tengas que decir...
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