lunes, 24 de septiembre de 2007

Consumidora

una droga que te esclaviza
el sentir que te tocan por primera vez
desde el minuto en que lo añoraste
en que lo sentiste sin palparlo
cuando imaginaste el encuentro que nunca ocurrió
las caricias que no se concretaron
los susurros y gemidos ahogados
el roce de una sábada
la húmedad de la piel
el fuego encendido de mi pecho
anhelando, gritando
para besar, para oler
y sentir esas manos que ya no están
enredados

tan carnal como el amor
tan humano como el alma
es esa droga la que te pierde
la que vuelve loca a las personas

lo siento ya es demasiado tarde
soy adicta
a la piel, a los labios, al sabor
adicta
al fuego, al olor de pasión
adicta
que me lleva al límite
animal, sin pensar

1 comentario:

chica canifru dijo...

Nosotros somos animales y me considero una adicta al igual que tu.
Buenos textos.